CAMINANDO LA VIDA
Ahí vamos, recorriendo casi a tientas la vida. Avanzamos sin estrellas ni sextante, sin saber hacia dónde se dirigen nuestros pies. Elegimos por instinto el rumbo a seguir en cada bifurcación y encrucijada. Damos pasos sobre un sendero que a ratos se pierde en la niebla, para luego tornarse expedito y en apariencia perfecto, pero ¿Cómo podemos saber si doblamos en la dirección correcta o si el recodo en que tomamos un descanso, es el más apropiado para detener la marcha?
Si no fuera por el peso que, desde muy joven, han tenido para mí las palabras “Hay camino que al hombre parece derecho más su fin es de muerte”. Yo podría creer que nuestra vida ya ha sido escrita, y que, sin importar si escogemos Norte o Sur, Poniente o Levante, indefectiblemente llegaremos al mismo sitio: nuestro “invariable destino”.




sherezadee dijo
"Yo camino solo desde que clarea el día, ante vastedades nuevas que se abren a esta lenta carreta..."- Manolo García.
Creo que nunca podremos saber si escogimos el mejor camino. Lo que sí es seguro es que cada paso nos enseñó algo, y eso queda para siempre.
Te contesté en mi blog también. Me sigue encantando leerte. Abrazos :)
9 Agosto 2008 | 04:23 AM