GUATEMALA ESTÁ EN PIE **
Los instantes más aterradores que recuerdo los viví en la madrugada del 4 de febrero de 1976; a las 3:03:33 Guatemala fue sacudida, durante 44 segundos, por un devastador terremoto -con intensidad 7,6º- y dos réplicas (una en cosa de minutos y la segunda, 9 horas después). El país quedó totalmente incomunicado, poblaciones enteras fueron borradas del mapa, las carreteras estaban destruidas y las ciudades principales se encontraban en ruinas.
23,000 personas habían muerto y los heridos se contaban por cientos de miles. La necesidad era tan grande que, de inmediato, la mayoría de estudiantes nos enrolamos en diversas organizaciones de apoyo. Yo aún no había cumplido los 16 años, pero me sumé al grupo de voluntarios que trabajaba sin descanso en la base aérea "La Aurora", descargando los inmensos aviones que traían ayuda de todo el mundo; recuerdo que vaciábamos tan rápido como podíamos sus enormes vientres para que pudieran despegar y regresar lo antes posible para descargarlos nuevamente; mientras tanto, sin importar la hora o el cansancio, estibábamos medicinas, víveres, hospitales de campaña y equipos de emergencia, colocándolos en camiones, helicópteros y aviones más pequeños, para que fueran llevados al interior de la república, donde se necesitaban desesperadamente.
Jamás he vuelto a sentir tanto orgullo y satisfacción como en aquellos días angustiosos en que pude dar todo mi esfuerzo en favor de la patria y su gente, ayudando a aliviar el dolor que "Kabrakan" -el que mueve los montes-, sembró en este amado terruño. Gracias a Dios, a muchos países y a gran cantidad de amigos de todo el mundo, esta nación pudo ponerse de pie nuevamente, y muy a pesar de quienes, a lo largo de la historia, han hecho y siguen haciendo hasta lo inaudito por verla de rodillas, Guatemala seguirá en pie mientras Dios quiera conceder vida y fuerza a los verdaderos hijos de esta hermosa tierra... Mi tierra.
** El slogan “Guatemala está en pié” fue creado por el escritor español, nacionalizado guatemalteco, Francisco Pérez de Antón, y fue el estribillo que mantuvo en alto la moral y el espíritu de todo un pueblo que, en las más terribles circunstancias, supo unirse para salir adelante.







diasazules dijo
Seguro que fue una vivencia muy
intensa, pues el darse a los demás
es lo que nos enriquece más por
dentro.
Enhorabuena por aquel gesto
Un beso
5 Febrero 2009 | 10:21 AM