Publicidad:
La Coctelera

-ESTE MACHO ES MI MULA-

-compendio ilustrado de aventuras, dislates y digresiones-


10 Septiembre 2008

PADRE E HIJO


A mis tres hijos varones les he pedido que, cuando me vaya, me recuerden con esta canción de Cat Stevens, de la misma manera en que yo recuerdo a mi viejo hoy, seis años exactos desde el día en que se fue.


Esta es mi interpretación (reconozco que me he tomado muchas libertades en la traducción) de la lírica de ésta canción, que es el dialogo entre un padre y su hijo:

Padre:
No es momento para hacer cambios,
Sólo relájate y tómalo con calma.
Aún eres joven, esa es tu “culpa”,
Todavía hay tanto que debes aprender.

Encuentra a "la" chica... Sienta cabeza.
Si lo deseas puedes casarte.
Mírame a mí: soy viejo... Pero soy feliz.

Una vez estuve como tú estás ahora, y sé que no es fácil
estar tranquilo cuando te das cuenta de que algo sucede.
Tómate tu tiempo, piénsalo mucho.
¿Porqué creer que todo lo que tienes estará aquí, para ti, mañana, pero tus sueños talvez no?

Hijo:
¿Cómo puedo explicarme, si cuando trato el se da otra vez la vuelta, y es siempre la misma vieja historia:
desde el día en que pude hablar, se me ordenó escuchar.
Ahora hay para mí un camino, y sé que tengo que marcharme.

Padre:
No es momento para hacer un cambio,
Sólo siéntate y tómalo despacio.
Aún eres joven, esa es tu “culpa”,
Todavía hay tanto por lo que debes pasar.
Encuentra a "la" chica... Sienta cabeza,
si lo deseas puedes casarte.
Mírame a mí: soy viejo...Pero soy feliz.

Hijo:
Las veces que lloré, guardando por dentro todas las cosa que yo sabía.
fueron duras, pero más duro sería ignorarlas. Si estuvieran en lo correcto, yo accedería, pero eso es lo que tú conoces...No me conoces a mi.
Ahora hay para mí un camino, y sé que tengo que marcharme.

servido por Gustavo 27 comentarios compártelo

2 Septiembre 2008

¡SHIT HAPPENS!

A veces suceden cosas que parecen travesuras de un duende mal parido, cosas que se amontonan de golpe, cosas que caen como ascuas sobre las cabezas de aquellos ilusos que creemos -todavía-, que la vida “bien vivida” es asunto de sana voluntad y buen deseo. A veces esas cosas convergen, como convergen ilusiones y destino en un eclipse total,  para cambiar de golpe y sopapo los rumbos que trazamos mientras ponemos ladrillos en esta construcción interminable que es la vida.

¡Claro que suceden cosas! -Si lo sabré yo-. No obstante, mientras el hálito vital esté presente, existirá una esperanza: un madero al cual yo mismo me he aferrado tantas veces: la certeza de que “TODO PASA”, pues si algo me ha enseñado la vida es que “no hay mal que dure cien años”... Porque "NO PARA SIEMPRE HA DE SER TRILLADO EL TRIGO".

servido por Gustavo 19 comentarios compártelo

28 Agosto 2008

REQUIEM PARA UNA AMANTE

Yo no fui el primero en su vida; la tome de alguien que ya no podía con ella. Fuimos amantes por varios años; ella era de esas que no exigen nada, de las que nunca estorban. Siempre estaba dispuesta a recibir mis caricias y a vivir conmigo el momento. No pretendía que yo cambiara, y jamás fabricó expectativas. Me aceptaba como soy, y siempre estaba conmigo en llantos o alegrías.

Era mi amiga, comprendía mi sentir y me esperaba en silencio. Con un leve toque sabía si yo estaba triste, o si había llegado alegre, nunca se quejó de nada y se conformaba con tan poquita cosa: sólo unas cuantas caricias... A penas el roce de mis dedos.

Jamás logré sacar lo mejor de ella, no le di más que penas y desconsuelos, y nunca la sentí tan viva como en aquellos tiempos cuando eran con otro sus amores. Él si sabía como amarla, juntos reían y cantaban. Conmigo siempre lloró, y ahora que puedo cantar alegrías, ya no está más a mi lado.

servido por Gustavo 18 comentarios compártelo

27 Agosto 2008

THE SPACE BETWEEN

¿Cómo puede una canción tan extraña tener una lírica tan parecida a una situación real?

Have We ever walked out of the "Space Between"? Did We?
(This one is for you...And it always will be).

Dave Matthews Band - The Space Between
Cargado por FabCure

You cannot quit me so quickly
Is no hope in you for me
No corner you could squeeze me
But I’ve got all the time for you love

The space between
The tears we cry is the laughter that keeps us coming back for more
The space between
The wicked lies we tell to keep us safe from the pain

Will I hold you again

These fickle fuddled words confuse me
Like will it rain today
We waste the hours with talking talking
These twisted games we’re playing

We’re strange allies
With warring hearts
What a wild eyed beast you be

The space between
The wicked lies we tell that hope to keep us safe from the pain

Look at us spinning out in the madness of a rollercoaster
You know you went off like the devil in the church
In the middle of a crowded room
All we can do my love
Is hope we don’t take this ship down

The space between
Where you smile and hide
That’s where you’ll find me if I get to go

The space between
The bullets in our fire fight
Is where I’ll be hiding waiting for you
The rain that falls
Splashed in your heart

servido por Gustavo 5 comentarios compártelo

25 Agosto 2008

MI RANCHO EN REFUGIO TX

El sol, convertido en un círculo rojo, está a punto de tocar el horizonte que, en esta latitud, parece prolongarse infinitamente. A mi derecha, sobre un montículo de grava, descansan los durmientes de la vía férrea, paralelos a la solitaria carretera, trazando una línea recta que se pierde hasta donde la vista alcanza. Mientras conduzco -acompañado únicamente por mi viejo maletín de mano y por un intenso deseo de volver a casa-, la noche se va insinuando, y las primeras estrellas brillan tenuemente en ese firmamento, ahora convertido en un personaje de dos caras: una que se va pintando de un azul profundo hasta convertirse en negro, y otra que arde con el ocaso, flameada por un naranja intenso.

Las primeras señales de presencia urbana aparecen: calles casi desiertas, rótulos dando la bienvenida, un motel de tercera clase, un par de restaurantes ofreciendo “fajitas” y "bbq", y un enorme depósito de agua en el que, desde cualquier parte del pueblo, puede leerse "REFUGIO TEXAS" escrito con grandes letras. Doblo en la esquina de una gasolinera que quedó atrapada en los años cincuenta; avanzo dos bloques y luego giro a la izquierda, en la calle de la arboleda. Allí está la casa, a mi derecha; grande, mal pintada y de madera; la hierba en franca rebeldía, y el tejado llorando la ausencia de algunas piezas perdidas. El Porche me enseña, orgulloso, un par de sillas nuevas. Sobre el barandal hay macetas con flores de todos colores recibiéndome alegres. A mis pies, en el pórtico de entrada, me saluda un viejo tapete con sus letras desteñidas, y en el batiente de la puerta -como si me esperara desde hace tiempo- una inquieta campanilla anuncia, a los Madrigal, mi repentina llegada.

Entro por el umbral y la escena de mi última visita se repite: el olor de la merienda –de la que siempre habrá, para mí, un plato-, el reguero de juguetes que han dejado los “chamacos” y las fotografías de “la raza” inundando la estancia. Marta me recibe con un beso, y Bob, sentado frente a la enorme tele en su “la-z-boy”, alza la voz para decirme: “¡Bienvenido a tu humilde rancho, compadre!”, y luego, de manera más discreta, le pide a Marta un par de Budweiser bien heladas, una para él y otra para el recién llegado.

A Bob lo vi por primera vez en el año 87, cuando reparó mi automóvil, en uno de mis viajes a ese estado... Nos hicimos amigos al ritmo del “Tex Mex”, cuando fuimos a comprar las piezas de repuesto a Bownsville, en su enorme Oldsmobile -que tenía asientos de terciopelo color púrpura y adornos por todos lados- Bob Madrigal es un tipo rustico, mejicano hasta el hueso, que no pierde oportunidad para burlarse de mi acento chapín, -siendo, el de él, verdaderamente horrendo-, pero desde que lo conocí, no podría atravesar Refugio sin pasar por su casa, pues eso, más que una ofensa, sería un verdadero sacrilegio.

servido por Gustavo 10 comentarios compártelo

18 Agosto 2008

LETRAS

No han pasado muchos años desde que empecé a anotar en mi agenda lo que había aprendido cada día -cualquier cosa, sin importar cuán ínfima fuera-. Meses después, no sólo apuntaba lo cotidianamente aprendido, también escribía todas las frases que me “sacudían” de cada libro que leía. No sé en qué momento empecé a escribir mis propios pensamientos... pequeñas frases que se convirtieron en párrafos y que, luego, llenaron páginas. He escrito tantas cosas, que a veces pienso que ya no podría escribir una más, de hecho mi mente y mi alma parecen ponerse de acuerdo para rebelarse y no darme una sola linea por semanas -hasta meses-, pero luego vienen esos momentos en que creo que podría explotar si no tuviera a la mano el teclado o la pluma. ¿Y qué sé yo si lo hago bien o mal? Escribir se ha vuelto parte de mi vida; un veneno del que no puedo prescindir. Algunas veces hacerlo es doloroso... Otras, es como sembrar en terreno estéril. ¿Pero eso a quién le importa? Mientras tenga algo qué decir, para bien o para mal, seguiré escribiendo, aunque mis letras se esfumen en la arena o se las lleve el viento.

servido por Gustavo 18 comentarios compártelo

8 Agosto 2008

CAMINANDO LA VIDA

Ahí vamos, recorriendo casi a tientas la vida. Avanzamos sin estrellas ni sextante, sin saber hacia dónde se dirigen nuestros pies. Elegimos por instinto el rumbo a seguir en cada bifurcación y encrucijada. Damos pasos sobre un sendero que a ratos se pierde en la niebla, para luego tornarse expedito y en apariencia perfecto, pero ¿Cómo podemos saber si doblamos en la dirección correcta o si el recodo en que tomamos un descanso, es el más apropiado para detener la marcha?

Si no fuera por el peso que, desde muy joven, han tenido para mí las palabras “Hay camino que al hombre parece derecho más su fin es de muerte”. Yo podría creer que nuestra vida ya ha sido escrita, y que, sin importar si escogemos Norte o Sur, Poniente o Levante, indefectiblemente llegaremos al mismo sitio: nuestro “invariable destino”.

"Sendero en la niebla" Fuentes Georginas, Quetzaltenango, Guatemala (foto de El Mapache)

servido por Gustavo 2 comentarios compártelo

6 Agosto 2008

MI AMADA ROSA

Luego de varias semanas de ausencia, en las que cada quién se ocupo de lo suyo, Axel y yo retornamos juntos a la ciudad. Al filo del medio día Doña Rosa esperaba en su vieja casona, y al vernos entrar por su puerta, la anciana se prendió de mi primo, lloriqueando y dando gracias al cielo por haberlo traído con bien. Luego lo llenó de besos, se colgó de su brazo, y pasando por alto mi presencia, lo llevó hacia adentro. En la cabecera de la mesa, Doña Rosa había aderezado todo un festín para él... incluso envió a comprar su refresco favorito, mientras que, para mí, sólo había un plato con la comida del día y un vaso de agua que ni siquiera estaba fría. Después del almuerzo nos despedimos de ella. Para Axel hubo toda clase de bendiciones...Yo apenas recibí un desteñido “hasta luego”. Me sentí tan despreciado ese día, que juré no volver a la que siempre había sido mi segunda casa.

Por mucho tiempo dejé pasar cumpleaños, días de la madre y navidades, ignorando los mensajes que Doña Rosa me enviaba suplicando que pasara, aunque fuera un ratito, a verla. Un día -víspera de año nuevo-, invadido por un sentimiento extraño me dirigí a la mejor tienda de importados, llené una enorme canasta con las golosinas que a ella más le gustaban: dulces, chocolates y turrones, varias cajas de bombones y una botella de la mejor champaña, y fui a buscarla. Me detuve por un instante frente a su puerta y, antes de llamar, recordé las veces que mi primo, -Capitán de infantería- resultó gravemente herido en encuentros armados con la guerrilla. También recordé lo atento y amoroso que siempre fue con Doña Rosa, y los muchos obsequios que le hacía... Y hasta ese momento en que entendí mi falta de méritos, también caí en la cuenta de que ella, cada vez que miraba a Axel vestido de uniforme, seguramente suspiraba recordando al abuelo que había sido Coronel de infantería.

Qué avergonzado me sentí al ver que, en mi ausencia, su cabeza se había puesto totalmente blanca, y qué difícil fue apretar el alma para no dejar escapar esas lágrimas que hoy, mientras veo su foto y recuero su último año nuevo, me confieso incapaz de contener.

Para mi amada Rosa, muchachita mimada, gran señora y mujer hermosa.

Mi abuela, Rosa María Aguilar Huertas, junto a su nuera (mi madre)

servido por Gustavo 2 comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de Gustavo

-ESTE MACHO ES MI MULA-

Guatemala
ver perfil »
contacto »

SOLAMENTE UN MAPACHE QUE APRENDIÓ LAS LETRAS



HORA CAPINA (de Guate)


Counter
No. de visitas recibidas





haz click aquí para ir mi blog de opinión SENTIMENTALMENTE INCORRECTO
Photobucket
Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Fotos

Gustavo todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera